El presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Lugo, Ángel Trabada, participó el pasado viernes, 16 de enero, en el acto de inauguración de un nuevo mojón jacobeo en la ciudad de Logroño (La Rioja). Este monolito está situado junto a la Concatedral de Santa María La Redonda y marca los 604 kilómetros de distancia que separan ese punto de la capital compostelana, además de contar con los tradicionales símbolos de este tipo de elementos: la flecha amarilla que indica la dirección a seguir por los peregrinos y la concha vieira.
En esta ceremonia inaugural estuvieron presentes, además del presidente de la asociación lucense, Alfonso Rueda, presidente de la Xunta de Galicia; Gonzalo Capellán, su homónimo riojano; Conrado Escobar, alcalde de Logroño; Juan Guerrero, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago (FEAACS); y otros representantes de la entidad jacobea.
El presidente del Ejecutivo gallego hizo hincapié durante su intervención en la unidad del Camino de Santiago en un momento de gran relevancia. Venimos de un 2025 de récord, con 530.987 Compostelas otorgadas y 250.000 peregrinos que llegaron a Santiago, 60.000 de ellos de largo recorrido; y estamos a las puertas del Xacobeo 2027, del que Rueda espera que sea “un año especial, con una gran programación cultural y la integración de todas las comunidades con caminos reconocidos oficialmente”.
Desde el lado riojano, Capellán se ha mostrado agradecido al presidente gallego y abierto a continuar colaborando en los actos que la Xunta organice de cara al Xacobeo y solidificando este “elemento vertebrador” que es el Camino de Santiago. El alcalde Escobar añadió que Logroño es una ciudad “tremendamente europea” que “apuesta por la convivencia, el encuentro y la concordia” y que “este modesto símbolo es muy grande de corazón”.
Este hito señala, entre otras cosas, la relevancia de esta región como punto clave del Camino Francés, una de las rutas más transitadas. El itinerario atraviesa La Rioja durante 65 kilómetros, entre Logroño y Grañón, y a lo largo de este recorrido los 60.000 caminantes que cruzan la comunidad cada año pueden disfrutar de un patrimonio natural y cultural muy rico y diverso.
